Vida útil y mantenimiento de placas solares

Cada vez más hogares y empresas en Málaga apuestan por la energía solar como una solución eficiente, sostenible y rentable. Sin embargo, una de las dudas más habituales antes de instalar placas solares es saber cuánto duran y qué mantenimiento requieren. Desde Energía Málaga, resolvemos estas cuestiones clave.

¿Cuántos años dura una instalación solar?

Una instalación fotovoltaica de calidad tiene una vida útil media de entre 25 y 30 años, aunque muchos sistemas continúan funcionando más allá de ese periodo. Los paneles solares actuales están diseñados para resistir condiciones climáticas exigentes como altas temperaturas, lluvia, viento o granizo, algo especialmente importante en zonas como la Costa del Sol.

Duración por Componente

  • Paneles Solares: 25-30 años o más, con degradación anual mínima.
  • Inversor: 10-15 años, un componente clave que se reemplaza.
  • Baterías: 3-15 años, dependiendo de la tecnología (litio más duraderas), y se cambian por ciclos de carga.
  • Estructura y Soportes: Más de 30 años.

Factores que Influyen en la Durabilidad

  • Calidad de Materiales: Paneles monocristalinos y de alta calidad duran más.
  • Mantenimiento: Limpieza y revisiones preventivas extienden la vida útil.
  • Condiciones Ambientales: Exposición a la intemperie. 

Además, la mayoría de fabricantes garantizan que los paneles mantendrán al menos el 80 % de su rendimiento tras 25 años, lo que asegura una producción estable y un ahorro prolongado en la factura eléctrica.

Otros elementos del sistema, como el inversor solar, suelen tener una vida útil de entre 10 y 15 años, mientras que las baterías solares, si la instalación las incluye, pueden durar entre 8 y 15 años, dependiendo del uso y la tecnología.

¿Qué mantenimiento necesita una instalación solar?

Una instalación solar fotovoltaica es una inversión a largo plazo diseñada para funcionar durante muchos años con un mantenimiento reducido. Sin embargo, para garantizar su correcto funcionamiento, su máximo rendimiento y una vida útil prolongada, es fundamental realizar un mantenimiento periódico. El usuario debe conocer qué tareas son necesarias, qué beneficios aporta su realización y qué consecuencias puede tener el descuido del sistema.

En primer lugar, el usuario debe saber que el mantenimiento de una instalación solar incluye principalmente la limpieza de los paneles, la revisión visual de los componentes y el control del rendimiento energético. Los paneles pueden acumular polvo, hojas, excrementos de aves o suciedad ambiental que reduce la cantidad de radiación solar que reciben. Además, es importante comprobar que no existan sombras nuevas, grietas, cables deteriorados o estructuras sueltas. El inversor, como elemento clave del sistema, también debe ser revisado para asegurarse de que funciona correctamente y no presenta errores. En instalaciones con baterías, el usuario debe conocer su tipo y las revisiones específicas que requieren.

Realizar un mantenimiento adecuado ofrece numerosas ventajas. La principal es el aumento del rendimiento energético, ya que un sistema limpio y bien revisado puede producir hasta un 20% más de energía que uno descuidado. También permite detectar fallos de forma temprana, evitando averías graves y costosas reparaciones. Además, el mantenimiento prolonga la vida útil de los componentes, asegura un funcionamiento seguro y mantiene la rentabilidad económica de la instalación a lo largo del tiempo.

Por el contrario, no realizar el mantenimiento necesario conlleva importantes desventajas. La acumulación de suciedad puede provocar una pérdida progresiva de producción energética, reduciendo el ahorro esperado en la factura eléctrica. Los pequeños fallos no detectados pueden convertirse en averías mayores, acortando la vida útil del sistema o del inversor. En casos extremos, el mal estado de las conexiones eléctricas puede generar riesgos de seguridad. Asimismo, un sistema sin mantenimiento pierde eficiencia y deja de cumplir con las expectativas para las que fue instalado.

Una de las grandes ventajas de la energía solar es su bajo mantenimiento. Al tratarse de una tecnología sin partes móviles, el desgaste es mínimo y las revisiones son sencillas.

 

Principales tareas de mantenimiento

  • Limpieza de los paneles solares una o dos veces al año para evitar pérdidas de rendimiento.

  • Revisión del inversor y del sistema eléctrico.

  • Control de la producción mediante sistemas de monitorización.

  • Inspección visual de la estructura y el cableado, especialmente tras temporales.

Con un mantenimiento adecuado, se garantiza el máximo rendimiento del sistema y se evitan posibles averías a largo plazo.

En conclusión, aunque una instalación solar requiere poco mantenimiento en comparación con otros sistemas energéticos, su cuidado regular es esencial. Conocer las tareas básicas, realizar revisiones periódicas y actuar de forma preventiva garantiza un sistema más eficiente, seguro y rentable a largo plazo.

Energía solar pensada para durar

Gracias a los avances tecnológicos, las instalaciones solares actuales son fiables, resistentes y altamente eficientes. En Energía Málaga, diseñamos cada proyecto a medida para garantizar el mejor rendimiento posible, tanto en viviendas como en empresas.